Los dos personajes de una parábola del Evangelio exponen las dos maneras muy diferentes de entender el cristianismo: la teocéntrica y la antropocéntrica. El cristianismo teocéntrico ofrece un resumen de las ideas expuestas a lo largo de todo el libro; la visión antropocéntrica, muy extendida hoy, es expuesta y criticada por Pipa.
Asimismo, acude a los filósofos Nietzsche y Freud para entender cómo se enfrentan al sentimiento de culpabilidad los pensadores ateos . Queda manifiesta la influencia de estas filosofías en la cultura actual, que considera el sentimiento de culpabilidad como una manifestación de esclavitud moral, o como una neurosis colectiva.